Descripción:
"Buenas" noches,
Como todos sabemos, esta noche la mitad occidental de nuestro municipio ha sufrido un apagón, y no es el primero de este invierno. Ignoro las causas del mismo pero teniendo en cuenta las bajas temperaturas propias de la época, parece razonable pensar en una sobrecarga de la red eléctrica debido al uso extensivo de aparatos eléctricos de calefacción.
Considero que este tipo de situaciones, propias de los días tanto más cálidos como más fríos del año, se podrían prevenir racionalizando el gasto del alumbrado público, para que sumado al consumo doméstico en estas circunstancias no desborde la capacidad de la red y al final no tengamos ni una cosa ni la otra.
Hace algún tiempo leí una sugerencia publicada en este mismo foro al respecto de la contaminación lumínica que me pareció bastante razonable y donde se mencionaban las consecuencias del alumbrado público mal concebido. Aparentemente el alumbrado totanero va mejorando en cuanto al diseño de las nuevas farolas que se están instalando por la reducción de flujo luminoso hacia el hemisferio superior, pero me da la impresión (quizás errónea) de que la potencia de las bombillas se ha mantenido o aumentado, con lo cual algunas calles y plazas parece que tengan 24 horas de día al día (valga la redundancia). Así pues, si una mayor cantidad de luz es dirigida hacia el suelo gracias al mejor diseño de las nuevas farolas, ¿no sería mejor para todos reducir la potencia de las bombillas, al menos hasta los niveles de nuestros compañeros europeos con quienes tanto nos gusta compararnos, y de paso ahorrarnos una fortuna en gasto municipal y apagones como el de esta noche?. Si esta propuesta resulta descabellada, ¿por qué nadie se queja cuando se reduce el nivel de iluminación a medianoche?, y si ese nivel más bajo es admisible, ¿por qué no utilizarlo durante toda la noche?.
Me tomé la molestia de visitar la web de la Oficina Técnica para la Protección del Cielo de Canarias que se mencionaba en aquella sugerencia y ciertamente indican soluciones inteligentes para elevar el rendimiento de la iluminación reduciendo a la vez la contaminación lumínica, como por ejemplo eso de los “proyectores asimétricos” horizontales como los que sabiamente se han instalado en el aparcamiento de La Santa, que a su vez contrastan con las farolas de diseño altamente contaminante que tienen justo enfrente, junto a la carretera. ¿No se podrían instalar también en lugares como por ejemplo el recinto ferial, en vez de los proyectores simétricos cegadores y los globos inútiles que hay actualmente?.
Como nota final, ya que la Comunidad Autónoma nos va a subir salvajemente el recibo del agua, a ver si por lo menos podemos bajar el de la luz simplemente evitando el derroche público.
Gracias por la atención prestada y A VER si alguien me toma en serio,
Fdo: Otro totanero al que no le importaría disfrutar de un cielo nocturno como el de Canarias y que no dispone de medios de calefacción alternativos al eléctrico...